¡Les aseguro que lo vi pasar dos veces! ¡Estaba afuera! se
había caído al piso y estaba riéndose y mirando a mi pequeña hermana que salía
junto a él. Volteé la mirada un segundo lo sé, me distraje y sé que no fue
mucho, por eso me sorprendió que al volver mi vista al pasillo él estuviera
caminando otra vez hacia afuera con paso despreocupado. Les aseguro que no
estoy loco (creo), lo que puedo jurarles es que soy
bastante distraído. Cuando intento dibujar soy bastante distraído, los únicos
momentos en los que no, son cuando dibujo… ¿Dije dibujo no? Qué pena, cuando
escribo, cuando escribo no me distraigo, no tanto.
Cuando escribo me distraen y
para mi honda decepción me dejo distraer, dejo que otros se lleven mi atención
y me alejo de lo importante, no quiero decir que ustedes no importen, solo que
en mi vida hay un orden que tengo que seguir, una jerarquía de importancia en
la cual, la escritura está en la cima cuando me invade, por eso no sé si el
pequeño bodoque pasó frente a mí dos veces con toda naturalidad y no fue nada
sobrenatural o le presté más atención a él que a mi lectura inspirada por mí
(porque realmente me fascina leer lo que escribo).
Debo decir que me admiro bastante, no me creo mejor
que nadie y odio competir, pero soy un escritor y un artista más, con algunas
brillanteces que me llenan el alma y el rato, entonces ¿Por qué no admirarme si
soy un artista más? La gente me toma por arrogante, yo los tomo por... Personas
con carencia de genialidad.
En todo caso, les juro que lo vi pasar dos veces,
¡lo juro!
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